domingo, 21 de junio de 2015

a volvo se fue.



Ya me gustaría decir que me he ido en plan Eva María pero la realidad es que la época estival, que para mi  empezó hace semanas con el desfici de la contienda electoral, se convierte cada año en una carrera de obstáculos. No voy a entrar en detalles porque sería muy aburrido. Lo que sí puedo decir es que entre col y col lechuga, que traducido significa que busco momentos para observar el descanso de los demás y la tontería que parece generar el calor en el personal, mientras me churrusco tomando el sol.

A pesar de todo, he debido alcanzar un grado de tostado bastante apetecible porque, el otro día, en el bar donde acostumbro a tomar el café, se me acercó el bombero jubilado preguntándome que cómo estaba, mientras me sobaba los brazos con sus tentáculos en un acto de relativa confianza y subjetiva familiaridad. Para ser sincera no sé si era una pregunta retórica o una afirmación. Me inclino por lo segundo porque mi ego lo requiere, y porque vi en sus ojos unas chispas incandescentes. Pero tampoco puedo asegurar si eran reflejo de las mías, provocadas por el inesperado contacto, o si se le habían quedado grabadas tras años jugando con fuego. Le contesté sonriendo generosa que bien; no era cuestión de ponerse a filosofar sobre injusticias divinas que nadie quiere oír, además, para el caso daba lo mismo: si no dispongo de tiempo para postear tampoco me sobra para gastar saliva en balde. Como soy de plástico fino también se me contagia la tontería debido, en mi caso, al desplome de defensas que provoca el agotamiento fisicomental, y la bajada de tensión a la que me somete el calentamiento estacional.

En fin, que.. como no soy Eva María, ni estaré en la playa ni me voy a olvidar de ti ni tú tendrás dudas de qué hacer durante mi ausencia. Que tengas un verano amable.

Te dejo un montón de abrabesos.


PD: Si la ocasión me lo permite, mandaré alguna postal.