viernes, 14 de octubre de 2016

Menudo panorama.


Ando buscando, 
una canción capaz de hacer de tripas corazón,
un rock and roll para correr por la autopista...... J. Sabina



... llevo más de tres meses buscando unas gafas que no vean todo del mismo color.


viernes, 1 de julio de 2016

Música con Z.


Toni Zenet

No me preguntes cómo sucedió. Sólo recuerdo que estaba sentada entre el público y de repente me vi en medio del escenario bailando como si no hubiera hecho otra cosa en toda mi vida con tal de llegar hasta aquella voz que me atraía como un imán. De vez en cuando, una especie de bailarín intentaba arrebatarme protagonismo. Yo me escurría como una anguila desesperada por morder el anzuelo. Sentía que aquella atracción me arrancaba el alma succionando lo mejor que habitaba en mi. Cada vez que lograba acercarme a aquel imán perfecto, el tipo  me estiraba de un brazo y vuelta a empezar. No sabía si su misión consistía en devolverme a la realidad o pretendía alejarme de la caída inminente en la tentación. Fuera por lo que fuera, estaba equivocado: mi deseo no tenía forma ni pretensión concreta. El desvarío estaba provocado por un silenciado beso (<i>de esos que valen por toda la química de la farmacia</i>) dormido en un rincón de mi cabeza, que inútilmente intentaba despertar seducido por aquellas melodías envolventes. La alucinación duró hora y media. Los aplausos sonaron hasta romperse las manos y la que despertó fui yo. Las luces se encendieron. El trombón, la trompeta, la guitarra española y la voz que me había trastornado saludaban a los asistentes al concierto. En la butaca número seis de la fila diecisiete procedí a guardar la cámara en el bolso con la sensación de que se animaba mi segundo chacra, mientras el resto del mundo se ponía de pie.








lunes, 27 de junio de 2016

27-J.



La reflexión original de Albert Einstein dice así:

"La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo."


martes, 21 de junio de 2016

viernes, 10 de junio de 2016

¿Que cuántos años tengo?


Que el fin del mundo me pille bailando.
J. Sabina



¿Que cuántos años tengo?
-Qué importa eso.

¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso,
hacer lo que deseo sin miedo al fracaso o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viej@
otros que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo,
ni lo que la gente dice
sino lo que mi corazón siente
y mi cerebro me dicte.
Tengo los años necesarios
para gritar los que pienso,
para hacer lo que quiero,
para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estás muy viej@, ya no podrás!

Tengo la edad en que las cosas
se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que ¿los sueños
se empiezan a acariciar con los dedos?,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces,
es una loca llamarada
ansiosa de consumirse en el fuego
de una pasión deseada
y otras es un remanso de paz
como el atardecer en la playa.

¿Que cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé
al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso!

Qué importa si cumplo cincuenta,
sesenta o más, pues lo que importa es
la verdad que siento.

Tengo los años que necesito
para vivir libre y sin miedos.


José Saramago


jueves, 2 de junio de 2016

El lifting del portugués.


Quien hace lo que puede no está obligado a más.
(refrán de toda la vida)



Bueno, pues este es el resultado de la intervención realizada al deteriorado Antonio. Como es habitual en mi, no estoy satisfecha del resultado porque me he dado cuenta, a posteriori, de algunos fallos que podría haber evitado de una manera muy sencilla y que ya no tienen remedio, pero también es verdad que las imperfecciones forman parte del viaje de crecimiento que es la vida y en este caso quedarían reflejadas como cicatrices de mi propia existencia. Cuando lo miro, me recuerda demasiado a un ninot de falla y tengo que contemplarlo durante unos minutos, con un poco de perspectiva y un mucho de subjetividad, para ver claramente la voluntad, el tiempo y el interés que he puesto trabajando para evitar precisamente ese pensamiento. Mi intención final era envejecerlo para restituir la dignidad perdida, mas una mini encuesta dio la mayoría a un no rotundo, invitándome a dejar las pinceladas dentro del tubo. Al menos, ya puede respirar  y disfrutar de la calma que proporciona una perfecta unión entre cuerpo y mente, que eran su mayor problema y la expresión de su mirada me parece más... paternal. Unos cuanto meses de reposo en el rincón del altar donde estaba situado, las partículas en suspensión y la humedad relativa le devolverán el aspecto divino que se merece.

Descarté modernizarlo, como alguien sugirió en los comentarios el día de su presentación en sociedad, porque las gentes de la aldea son muy conservadoras y ya tendré bastante con lo que tenga que (no) oír cuando lo devuelva a la parroquia.

Sin embargo, me consuela el hecho de que viéndolo en persona es más auténtico que en la fotografía.   Le debe pasar lo que a mi, que carece de fotogenia. Quizá, -pienso, el ojo humano sea más sensible que la lente de un moderno objetivo digital.


Foto montaje gentileza de Alphonse Zheimer



viernes, 29 de abril de 2016

Trabajo a destajo.



Unos (muchos) trabajan sin descanso para que otros (pocos) se lleven las mieles.


lunes, 11 de abril de 2016

Nada que añadir.




Las palabras me evaden.
Corren, huyen de mi.
Sentada frente al ordenador, impotente, miro la pantalla como si alguien compasivo habitara  dentro y  pudiese ayudarme. Por días he navegado ríos de imágenes e ideas sugerentes. Pienso: Ya lo tengo. Ahora sí podré escribir la obra que he esperado de mi. Pero los dedos vacilan ante las teclas y la melodía no surge. Agonizo embrocada sobre la tarde. Hundo mi cabeza en libros sin poder leerlos. Como bandadas de palomas asustadas se alzan las palabras cuando me acerco. Sólo sus alas oigo. Sólo percibo la belleza que las habita. Una que otra regresa. Se posa a mis pies. Come alpiste de mi mano. Las demás me miran amenazantes desde los aleros o se convierten en hormigas. Hormigas negras sobre el escritorio. Corriendo. Huyendo de mi.

Gioconda Belli.


lunes, 4 de abril de 2016

Las mentiras del viento.



¿Qué te pasa?
Tengo frío, 
Quiero beber y no olvidar, 
Desnudo bajo las lluvias.
Estoy loco por verte, 
Llévame hasta el mar,
... 

"Uno piensa que vive la vida a su manera, pero es mentira, la vida te vive a ti" -había dicho.  Y la vida lo abandonó, justo cuando acababa de decir "No me voy a morir".

Manolo Tena se echó a volar






sábado, 19 de marzo de 2016

De fallas a ramos.




Por culpa de un fallo de salud involuntario, imprevisto, inoportuno he tenido que comerme las fallas. Estoy exagerando un poco porque el barrio es bastante tranquilo y si lo único que podría molestarme, el ruido de las mascletàs al mediodía, es de lo que más me gusta de la fiesta, pues entonces... no hay tragedia. Aprovechando que la fiebre, la mía, ha desaparecido hace un par de días decido que tengo que reponer los gramos que se ha llevado el ayuno y, por consiguiente, las fuerzas. Para ello nada mejor que unos buñuelos con chocolate que eso sí que es comer de verdad. Como el chocolate lo tengo en casa desde las navidades, si quiero acompañarlo no me queda otra que abrigarme y salir.

Mientras camino hacia el destino que me he propuesto, se me cruza por delante "Un cuento japonés", la falla que se ha llevado el tercer premio de la categoría especial de infantil. Aprovecho la ocasión, para eso tengo un móvil de pecado y no todo el mundo tiene el privilegio de que le planten una falla en los pies. No leo los letreros que justificarían al conjunto escultórico, pero apuesto a que es un homenaje póstumo a Mizuki el dibujante de cómic y manga. Hago dos o tres disparos, sin poses ni enfoques, que dejen constancia del hecho y prosigo mi viaje.

Me toca hacer cola detrás de una docena  de golosos que buscan lo mismo que yo. De repente me entra por la garganta un involuntario, imprevisto, inoportuno ataque de tos que apenas me deja respirar entre estertor y estertor y busco desesperadamente en el fondo del bolso algún caramelo que consiga remediarme la crisis. Me preocupa que mis toses puedan molestar a los más cercanos, pero constato enseguida que la única nerviosa por mi estado soy yo. Nadie parece haber oído nada. Ya está, ya pasó. Soy una más en la cola; otro ser que sobrevive en solitario en medio de la multitud.

Regreso a casa con los buñuelos graseando la bolsa de papel y las papilas gustativas al borde del éxtasis. En pocas horas todo habrá acabado. El fuego se llevará los monumentos, el invierno y ojalá se lleve también los virus y todo lo que consideramos inútil.

Mañana será Primavera y, aunque no suelo hacer planes, tal vez en semana santa pueda estar en otro lugar para poder constatarlo,  compartiendo unas humildes sabrosas  serenas torrijas.





martes, 8 de marzo de 2016

Mujer, tú eliges!

Es tiempo de efectuar una revolución en los modales de las mujeres,
tiempo de devolverles su dignidad perdida y hacer que,
como parte de la especie humana,
trabajen para reformar el mundo,
mediante su propio cambio.

Mary Wollstonecraft (1.792)




Hay hombres (y mujeres) que luchan un día y son buen@s.
Hay otr@s que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buen@s.
Pero hay l@s que luchan toda la vida:
es@s son l@s imprescindibles.

con permiso de: Bertolt Brecht.


sábado, 20 de febrero de 2016

La otra "Sistina".



Si hay una rehabilitación que ha valido la pena, esa es la de la Iglesia de San Nicolás de Valencia, declarada en 1981 Monumento histórico artístico nacional.

Esta noticia me hace doblemente feliz; primero por la recuperación de un tesoro  para añadir a la lista del Arte con mayúsculas y segundo porque, de alguna manera, hemos contribuido a ello un porcentaje muy elevado de la población ya que los 4,7 millones de euros aportados por la fundación  Hortensia Herrero, fundada y presidida por ella misma, es la esposa del empresario Juan Roig, fundador y presidente de Mercadona. Para los amantes de las cifras, dice la prensa local que se han invertido más de 41.000 horas de trabajo de un centenar de personas y que la superficie pictórica ha alcanzado los 1.904 m2 de frescos, más del doble que la Capilla Sixtina que son 800 m2. Como dato curioso,  para su limpieza se ha empleado técnicas como las microbacterias no patógenas  (educadas en laboratorio) y el ultramodernísimo láser (que lo mismo te abre en canal, que te quita piedras del riñón, que te deja la piel como un bebé, que deslumbra a la aviación, etc). En definitiva, una maravilla cuya visita recomiendo incluir en cualquier agenda, por muy ajetreada que ésta sea.

Y la cosa no acaba aquí. A veces, parece que los astros se compinchan  para que las buenas noticias lleguen a pares. Pero esto lo dejo para otro día, u otro año, para no aburrir.


Aquí una explicación más extensa y detallada sobre los trabajos realizados.

Aquí un interesante vídeo sobre la historia y rehabilitación del templo.


lunes, 8 de febrero de 2016

El año del mono.



Feliz Año Chino, 4.714
(nos estamos quedando atrás en todo)

Aquí se puede encontrar una explicación amena de sus particularidades, y alguna curiosidad que otra.


sábado, 30 de enero de 2016

De hábitos y disfraces.




Querido diario... Tengo un problema: Carnaval se me echa encima y  no sé de qué me voy a disfrazar. Han sido tantos los trajes puestos que he perdido de vista los modelos. Estoy pensando qué tal estaría  de monja, que es el único que estoy segura de no haberme puesto nunca. Sí, tienes razón, admito que es una idea un tanto bizarra tratándose de un personaje tan  opuesto a mi filosofía de vida, y además, dudo mucho que un átomo de hipocresía pudiera sobrevivir en mi sistema. No me sorprendería que esta extravagancia tuviese algo que ver con  lo que me traigo entre manos. Te cuento brevemente.

El verano pasado, no sé muy bien por qué, me ofrecí para restaurar el patrón del pueblo. Desde luego no fue por devoción, eso lo tengo claro, así que me inclino a pensar que, si hay algún responsable, no puede ser otro que mi inconsciente y su afición a empujarme a situaciones inverosímiles. Eso ya no importa. Digamos que fue ¿un arrebato?, ¿verlo tan patético me infundió un reto artístico? o que tal vez ¿el ídolo y yo teníamos una cuenta pendiente, que había que saldar definitivamente?.  En una ocasión le pedí un favor.  Se lo tomó al pie de la letra y la petición se convirtió en putada. ¡¿Cómo pude ser tan inocente?! Durante largo tiempo lo puse a caer de un burro y ahora, curtida por el tiempo, ¿quiero demostrarle que soy mucho más piadosa que él?. El caso es que, supongo, la precariedad de su aspecto se deba a que en alguna procesión, en uno de esos vaivenes, el santo brincó del anda al suelo y se pegó la hostia del siglo. ¿Que se lo merecía?,  no voy a decir que no, pero su estado es lamentable y me llena de compasión. Tiene la cabeza desprendida como si hubiese pasado por guillotina, la mejilla izquierda literalmente partida y le falta media nariz. Es evidente que el coscorrón fue tremendo, ¿no?. Además se dio unos cuantos revolcones por el cemento porque tiene multitud de desconchones a lo largo y ancho del hábito franciscano.  Como te decía antes, el ofrecimiento fue  pillado al vuelo por las devotas del lugar, con el visto bueno posterior del párroco; ellas encantadas de recuperar la imagen original del fraile con niño, y él, sabedor de mi condición de descreída, aceptó sencillamente porque sí. Sólo me preguntó si yo era restauradora, a lo que contesté con un No  sonrisado y añadí ¡Soy una manitas!. Le advertí que no podría devolver el italiano, de origen portugués, hasta el verano siguiente. Pero el cura asintió mecánicamente con la cabeza, extasiado como si tuviese delante una santa. Por cierto, se me olvidaba, el niño apenas tiene unos rasguños, ¿no te parece un milagro?

Ya he rellenado los desperfectos con escayola y procedido a la cirugía reparadora del apéndice nasal que, dicho sea de paso, bajo mi punto de vista hipermetrópico, para ser luso la tiene recta y fina. En cuanto a la cabeza... espero tener más éxito en el segundo intento de ensamblaje; el primero fue un fracaso total, no sé si porque la pegué de mala leche o si se resiste por hacerme la puñeta.

Hay momentos en que me viene a la mente un tal nosequién de Borja y entro en pánico.

Querido diario... Ahora que me he confesado, siento que la duda sobre el disfraz para Carnaval es el menor de mis problemas.

martes, 12 de enero de 2016

Viajes estelares.



Querido diario... No creas que te he abandonado. Desde la última vez que te abrí,  han pasado tantas cosas que me siento abrumada y, lejos de desahogarme contigo, sin saber cómo ni por qué, he acabado encerrada en mi misma al estilo de una tortuga invernando.  Me gustan las tortugas. Son lentas, silenciosas y aunque su aspecto es rudo me parecen taaan frágiles... como no emiten ningún sonido, no hay forma de saber si están alegres o tristes y esto me parece terrible.

Como verás no he dicho "avestruz" porque no me escondo de nada. Intento afrontar los acontecimientos que se me presentan, a ser posible sin salpicar, cosa que no siempre consigo.

El resultado de las últimas elecciones me dejó bastante esperanzada pero todo este lío posterior de a ver quién se queda con la mayor parte del pastel me decepciona sobremanera. Como siempre, la izquierda despellejándose mutuamente. Y para decepción de la buena, lo que ha ocurrido en el Parlament de Catalunya no tiene nombre: pactar entre eternos enemigos el destino de una nación sin pasar por las urnas  me parece una contradicción de las gordas. Yo tenía a la CUP subida en un taburete, por aquello de que luchaban por unos ideales... pero no conseguirlos a cualquier precio,  es menester tener principios. Hasta el último momento, tenía la esperanza de que recapacitasen sobre lo que estaban haciendo y que se diesen cuenta de que los ideales no se deben prostituir porque entonces dejan de ser ideales para convertirse en mercancía. Es indecente pregonar una cosa y luego hacer la contraria. Por lo que veo, lo único que hace alusión a una unidad es la U de sus siglas, en cuanto a lo de popular ... mejor no entrar en detalles. De todas formas, yo estaba bastante equivocada respecto a sus reivindicaciones porque creía que eran más de derribar muros que de construirlos y ha quedado patente que han sido capaces de levantar una pared entre ellos mismos.

Querido diario... El que ha perdido todos mis respetos es  Lluís Llach, al que he visto en medio de este tinglado del Parlament estirando su teoría hacia un sólo lado, el suyo. Me ha causado la sensación de oír toda su música al mismo tiempo e inmediatamente después escuchar el más absoluto silencio. ¿Habrá que cantarles ahora a ellos l' Estaca?. Bajo mi punto de vista, los Artistas no deberían mezclarse directamente con la política porque una cosa es  simpatizar con un partido y otra bien distinta meterse en el ajo de promesas vanas. No sé qué hacer con toda su discografía, que heredé de L. Tampoco sé qué pensaría él de todo esto pero apuesto a que sus cenizas están revoloteando alteradas, por la ladera del cabo. Las cosas, para que salgan bien, hay que hacerlas despacio y con conciencia porque de lo contrario pueden resultar un churro incomestible.  Así lo afirma la Ley de Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal.

No voy a gastar más huellas con este tema porque tengo prioridades más mundanas.

En silencio, y con todos mis respetos, me quito el sombrero ante el gran Bowie que va camino de las estrellas. Voy a ver si lo alcanzo para pedirle que lleve unos abrazos a mi gente. Y si lo he dejado para el final es porque, el final de cualquier historia, es lo que mejor se adhiere a la piel de los recuerdos.