sábado, 28 de diciembre de 2013

En serio.



Me pasa como a los gatos, que la curiosidad me pierde. Pero yo no tengo siete vidas, así que lo hago con cierta cautela y voy rodando las temáticas que me interesan, para no colapsar el intelecto. Sólo diré que el abanico es multicolor, y que esto de vivir es una rueda, y que cada equis tiempo casi todo tiende  a repetirse, y   que algunos temas  descartados hace tiempo acuden al reencuentro por más que lo evite. Porque, aunque la vida se mueve en espiral, llegado el punto de convergencia, todo es lo mismo aunque parezca diferente.

El preámbulo anterior viene a cuento de que hacía años que no recopilaba sortilegios. El verano pasado, confirmando mi anterior teoría, una anciana se empeñó en ponerme un libro en las manos, insistiendo que lo leyera. Le prometí que le echaría un vistazo. Lo hojeé por encima, lo cerré, y lo volví a abrir por donde me dictó el azar. Caí en una página que me venía como anillo al dedo pues, basándome en el convencimiento de que nada ocurre por casualidad, pensé que la mala racha, causada tal vez por un mal de ojo, estaba a punto de cumplir los cien años de rigor, y ya empezaba a antojárseme     l  a  r  g  a     de narices.  Leí:

"Tres garbancitos
tiene su culo.
Quítale dos,
déjale uno".

(Repetir mentalmente, tres veces, al paso de la persona que se supone causa el maleficio.) *

Me desternillé de risa. No sólo porque me resultara gracioso, ingenioso, creativo  sino porque me imaginaba recitándolo… y a ver quién es el guapo que consigue evitar extender los labios mientras piensa en tal cosa. Creo que esta podría ser la base científica para que funcione el truco: desarmar al contrincante con una simple sonrisa, y que le llegue el maleficio de rebote. No es tan absurdo. He visto cosas más inverosímiles.



*Leído en el libro "Prácticas y creencias de una Santiguadora canaria", de Domingo García Barbuzano.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Golpe bajo.





Pasa en silencio la Santa compaña en homenaje a Germán Copinni (1961-2013), fundador de Golpes bajos, que se ha ido en una noche buena, un momento como otro cualquiera salvo que, en una noche así, no se escuchan noticias relevantes.  Que el destino te marche tan pronto de la vida es un golpe muy bajo que nunca llegaré a aceptar, aunque me empape de mil filosofías.  Él, como tantos otros músicos de los 80/90,  forma parte del repertorio de la época más divertida de mi vida.  Tal vez porque aquello quedó muy lejos, hoy, estoy detrás de esta ventana, viendo pasar fantasmas.


sábado, 21 de diciembre de 2013

De lo absurdo.



Querido diario... No consigo recuperar el espíritu de la navidad que me complacía en la infancia. Es tan invisible que, desde que empecé a practicar el uso de la razón, no lo encuentro por ninguna parte. Y menos si busco donde pienso que debería estar: dentro de mi. Si abro los ojos, las luces me deslumbran de tal forma que pierdo por completo de vista la realidad; si los cierro, me envuelve la oscuridad más absoluta y me llena de angustia descubrirme bogando en el río de un entusiasmo mal entendido. Me puede el sentido común. No puedo dejar de pensar en Laia, que para conseguir mil ochocientos euros, el precio de una bañera hecha a la medida de sus necesidades, tuvo que contar con la solidaridad ciudadana y reunir veinticuatro toneladas de tapones. Mientras, el ayuntamiento de la ciudad atraca el bolsillo comunitario y con un botín de quince mil euros decora un puente con 10.500 flores.


Nota: las palabras en azul son enlaces que complementan las entradas.


martes, 17 de diciembre de 2013

¿Seguro?



¿No tienes enemigos? ¿Es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?
S. Ramón y Cajal

jueves, 12 de diciembre de 2013

Na nanana na nana naaa.



Dir Santa Clos… te cuento: a mi amiga bloguera le han eliminado, los de Google, cinco páginas de su mirada, así, by the face, porque a un cobarde se le ha puesto en los eggs que así sea. Mi amiga, aunque tiene un pálpito, ignora a ciencia cierta quién es el poseedor de tan mala milk. Lo que sí sabe es que el malnacido debe gozar de una situación económica pluscuamperfecta, que le permite disponer de parte de su cash para borrar su mala reputación, que él solito se ganó a pulso. Lo único que hizo mi amiga fue recoger una noticia publicada en la prensa local y colgarla en su casa, por donde por cierto no pasaba ni dios, tan sólo entraban media docena de amigos. Dice que está muy disgustada porque, por fin, se ha convencido de la importancia derivada de gozar de bolsillos bien repletos de money (la muy ilusa, aún tenía dudas). Como sé que ella no dispone ni de un clavel para derrochar, ni cree en milagros para pobres, te pido un deseo para que se lo concedas estas navidades: que le toque la lotería para que pueda iniciar su cruzada contra los gigantes prepotentes y tocapelotas. Si consideras que es excesivo... lo puedo sustituir por uno más modesto,  que le restituyan sus páginas y su derecho a expresar libremente una verdad completamente real. De paso, podrías interceder ante el dron que todo lo ve para que nos devuelva la libertad de expresión que nos están recortando a palazos, pues mientras te escribo, y casi en cada frase, me da "error al guardar". Disculpa que sea tan breve, aunque concisa, de este modo creo que estarás más predispuesto a conceder lo poco que pido ya que, imagino, andarás ocupadísimo en conseguir los caprichos  que te llegan a golpe de tarjeta. Por otro lado, tú ya sabes de qué va todo esto, así que ¡para qué perder más tiempo! 

Dir Santa, como verás, este año, tampoco quiero nada para mi. 

Zankiú, an japy crismas tu yu.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Tormentas y tormentos.



El barómetro ha estado bajando toda la tarde, y como sé más que los instrumentos qué vientos caminan en lo alto y qué zonas de nebulosas inquietudes cruzan la tierra, abandono el libro sobre una butaca mullida y camino de ventana en ventana cerrada, y observo las ramas extenderse contra el cielo. Y de nuevo pienso, a menudo cuando el aire se interna en el alma silenciosa de la espera, cómo el tiempo va con un único propósito por las corrientes secretas de lo no percibido hacia este dominio polar. El tiempo exterior y el tiempo del corazón avanzan por igual indiferentes a los pronósticos. Entre el prever e impedir los cambios yace el poder sobre los elementos que no alteran relojes ni barómetros. El tiempo en las manos no es dominar el tiempo, ni los restos destrozados de un herraje son prueba contra el viento; el viento ascenderá, sólo nos resta asegurar postigos. Corro las cortinas al ennegrecerse el cielo y enciendo las velas envainadas en cristal a espaldas de la corriente de la cerradura. Este es nuestro único amparo de la estación. Esto es lo que hemos aprendido a ejercitar aquellos que habitamos áreas atormentadas.

Texto: Adrienne Rich (Baltimore 1929-2012)


domingo, 1 de diciembre de 2013

Naturaleza rebelde.




Flor era una flor
como todas las demás
salvo
que poseía un gen
que la obligaba
a no rendirse
jamás
.
.
.


Actualización, 5-Diciembre-2013: Nelson Mandela (1918-2013) ha sido una de las pocas personas que merecen ser dignas del verdadero y profundo significado de estas palabras. In memorian:

Nelson era un hombre
como todos los demás
salvo
que poseía un gen
que lo obligaba
a no rendirse
jamás
.
.
.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Avatares.



Querido diario... conseguí llegar hasta los dueños de aquellas sombras avistadas en lontananza. Al contactar con ellos, mirando sus palabras, descubrí que eran seres extraordinarios. Cada uno en su estilo, tan variado como las estaciones, me mostró su mundo, y en todos encontré el hilo conductor que hermana la diversidad: el respeto, en su significado más profundo. No sólo hacia mí, que me considero una extraña en este viejo mundo, sino hacia ellos mismos, por practicar sus teorías sin el más mínimo temor. Llevan bien amarrada la luz, pues uno siente que la dispersan de manera natural. ¡ Te veo ! -susurraron uno a uno. ¡ Te veo ! -asentí. Son semejantes con voz propia que no desaparecen cuando se va el sol.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Cosas veredes que non crederes.



Los animales que más asco nos dan son aquellos a los que más partido sacamos. Fíjense en la rata, el animal preferido de los investigadores. Un laboratorio sin rata es como una cocina sin perejil. Qué digo como una cocina sin perejil; como unas judías con bogavante sin bogavante. La idea de laboratorio lleva incluida la de rata. Y la de rata, la de laboratorio. Personalmente, hace años que no puedo imaginar una rata sin la permanente. Llamo permanente a esos electrodos que les ponen en la cabeza y que sirven a los científicos para saber qué piensan (en qué piensan las ratas, no ellos). Tuve de pequeño, en mi añorado y temido suburbio, una familiaridad con estos roedores que los investigadores han logrado hacer añicos. ¿Y por qué la rata es carne de experimentación? Porque se parecen mucho a nosotros. No digo físicamente, excepto por el peinado (mi tía Filomena también llevaba rulos), sino psíquicamente. Lo leí en un ensayo: forman familias muy parecidas a las nuestras, con cuñados y con abuelos y con primos. Además, también son caníbales. La diferencia es que una rata sólo se come a otra cuando está muerta. Nosotros nos devoramos vivos. Bajarle el sueldo a alguien un 40% porque sí, de hoy para mañana, es como extraerle el hígado y darle un bocado.
Lo de las ratas viene a cuento de las cucarachas, valga el rodeo. Las combatimos (a las cucarachas) con toda clase de armas, incluidas las químicas. Los insecticidas son puro napalm, puro gas mostaza. Afectan a la respiración. Las cucarachas respiran dentro de esa especie de ataúd que tienen por endoesqueleto. No pueden escapar de él. Se asfixian en su interior sin poder siquiera convulsionarse, pese a lo que alivia una buena convulsión. Mucho asco, vale, pero de ellas hemos deducido el chip. El chip es lo más parecido a un grillo, otro animal de la misma familia. Ahora acaban de inventar las cucarachas a control remoto. Les colocan sobre la espalda una especie de mochila pequeña, repleta de circuitos, y las dirigen con un mando a distancia. Sólo que en lugar de hacerlas cambiar de canal, las hacen cambiar de idea.
Nos toman por cucarachas.

Texto: Juan José Millás.


Nota: Las palabras en azul son enlaces.


martes, 19 de noviembre de 2013

Otro 20 N.



La solidaridad entre los hombres es el mejor incentivo para despertar la responsabilidad individual que sabe aceptar la disciplina como un acto de autodisciplina.

* * *
Es solamente liberándose del miedo que la sociedad podrá edificarse en la libertad.

B. Durruti 
(14 Julio 1896 - 20 Noviembre 1936)


jueves, 14 de noviembre de 2013

Picota.

Villalón de Campos (Valladolid)


También llamado rollo de justicia, es, según la Wiki: 

"Una columna de piedra, ordinariamente rematada por una cruz o una bola. Representaba la categoría administrativa del lugar, levantándose sólo en los villazgos que tenían plena jurisdicción, indicando el régimen al que estaba sometido: señorío real, concejil, eclesiástico o monástico. Además marcaba el límite territorial y, en ciertos casos, era un monumento conmemorativo de la concesión del villazgo. Compartían con las picotas las funciones de ajusticiamientos. Estos ajusticiamientos fueron suspendidos por decreto de las Cortes de Cádiz en 1812.
Los hay en aquellos pueblos de Castilla y León que tenían alcalde y, por lo tanto, jurisdicción para juzgar y condenar a muerte. Servía además para castigar y pagar las penas menores de los delincuentes comunes, que tras ser azotados, eran expuestos a pública vergüenza.
Los rollos son similares a los cruceros, pero su significado es distinto. (tengo mis dudas)
Durante la conquista de América, el primer acto de fundación de una ciudad consistía en la erección del rollo, como símbolo de jurisdicción real y como signo de amenaza coercitiva."
Y no voy a añadir nada más, de índole personal, porque para mi también la justicia es un rollo.


domingo, 10 de noviembre de 2013

Retrato en tela.



Confieso que siento tanta curiosidad como todo hijo de vecino por conocer el aspecto de los demás. Incluso he llegado a divagar sobre el tema. A veces he pensado en dar el primer paso de mostrarme a bocajarro, por aquello de que quien da primero da dos veces, peeero tengo un problema: la cámara se rebela cuando se lo propongo, amenazando una huelga a la japonesa. Sólo ella sabrá el por qué. Se me ha ocurrido, sin llegar a perfeccionar el experimento, que haciendo una mezcla con varios ingredientes estelares, puedan hacerse una idea de mi. He aquí los componentes de los que extraer la esencia:

- Audrey Hepburn
- Ava Gardner
- Barbra Estreisand
- Diane Keaton
- Greta Garbo
- Katharine Hepburn

Que noooo, que no sale un engendro... eso es que te has anticipado y has batido los ingredientes. Hay que agitarlos no más, después de añadir dos cubitos de hielo (uno de ellos derretido), un chorrito de aguardiente y unas gotas de angostura. Imprescindible decorar  con una sonrisa.

ÖjÖ: recomiendo verver a sorbitos como cualquier bebida espirituosa, para evitar un posible coma.


martes, 5 de noviembre de 2013

Embarazo literario.




Desperté con dolorosas contracciones en el bombo. Dudo mucho que esté de parto, que sepa, no estoy gestando nada en absoluto, ni en serio, ni en broma. Cabe la posibilidad de que varias ideas se estén dando pataditas para ver quién de ellas ve la luz primero, en un insaciable afán de protagonismo. Analizo mentalmente cual de ellas podría justificar ponerme a parir, a saber:  una juerga virtual la noche anterior; los mercados se arruinan, aniquilados por la avaricia; en qué me transformaría si me tocasen los ciegos; si los ciudadanos pueden salvar un país para qué necesitan gobernantes... y cosas así. Como ninguna tiene más relevancia que las demás, elijo tener otra simple jaqueca que remitirá con la ingesta de otra simple aspirina. A grandes males grandes remedios, que se suele decir. 
Media hora después, me alivia confirmar que no se trataba de un alumbramiento de palabras porque no me siento iluminada como para escribir. El subconsciente es un monstruo insaciable, no deja pasar ni una. Menos mal que siempre tengo una foto a mano para calmar su apetito.


jueves, 31 de octubre de 2013

¿Hay alguien ahí?.



Una red de mirada
mantiene unido al mundo,
no lo deja caerse.
Y aunque yo no sepa qué pasa con los ciegos,
mis ojos van a apoyarse en una espalda
que puede ser de dios.
Sin embargo,
ellos buscan otra red, otro hilo,
que anda cerrando ojos con un traje prestado
y descuelga una lluvia ya sin suelo ni cielo.
Mis ojos buscan eso
que nos hace sacarnos los zapatos
para ver si hay algo más sosteniéndonos debajo
o inventar un pájaro
para averiguar si existe el aire
o crear un mundo
para saber si hay dios
o ponernos el sombrero
para comprobar que existimos.

Roberto Juarroz


sábado, 26 de octubre de 2013

Ondas hechizanas.




 Hace mucho tiempo, encontré una preciosavieja radio a los pies de un contenedor de basura, en el mismo lugar donde hallé, también, el castillo de los sueños rotos. Seguro que no dice ni mu -pensé, eso es lo de menos para una amante de las ruinas. La limpié de dentro hacia afuera, y por fuera, toda ella,  hasta dejarla tan reluciente que pudiera darme el sí de pecho.  La enchufé y ¡sorpresa! emitía ruidos. Con el índice y el pulgar rebuscando en el dial,  escuché un tímido Ven a la 69puntoG ... Afiné un poco más. Entre interferencias y silencios, un sorprendente tiene el corazón una oficina me empujó a seguir intentándolo  da clas de morb Mesa ina ... vamos a soplar la ray del amanec ... sere tu confesion, tu pomada ... Ven ... si te da la espalda la almohada... Durante una semana perseguí aquella frecuencia hasta que conseguí fijarla.
No había más emisoras, ni hacia la derecha, ni hacia la izquierda. En el centro, en la 69.G  , la voz de un tipo convincente me ofrece compañía a cualquier hora. Hasta creo que me ve.

De vez en cuando se pierde la frecuencia modulada, pero enseguida la encuentro.


martes, 22 de octubre de 2013

Resucit'ando.



No resurjo de las típicas cenizas. Lo mío es una especie de recomposición de kachitos cuyo resultado es este collage de emociones que van llenando páginas un tanto dadaistas. Puede que parezcan así, sí, pero no están carentes de sentido: sé dónde tengo los pies, aunque dé la sensación de ignorar dónde he dejado la cabeza. Es posible que la coherencia tenga diferente significado para ti que para mi, y viceversa. VolVer no es un verbo que utilizo habitualmente porque, volver a secas, es imposible: ha pasado demasiado tiempo, y nada es igual en este pasillo en que vivo. Muchos amigos se fueron por distinto camino, tomaron otro rumbo, tenían metas, pájaros en la cabeza. Yo sigo sin tener un lugar adonde ir. Sigo girando a merced de todos los vientos mas no soy una veleta. La responsable de este desorden de ideas no es más que la ausencia...  una palabra tan culpable que no figura en ningún mapa, y no hay gps capaz de localizar su espíritu para intentar comprenderla. Sigo coleccionando besos, como quien reúne caracolas, y los voy esparciendo por ahí como si me sobraran, caigan donde caigan, sin ánimo de lucro. Me he quitado la escayola y esto que ves es lo que queda de mi: un cuerpo enjuto, alerones esqueléticos y la mirada puesta en el límite, buscando siempre la luz, después de aquel batacazo del que sólo recuerdo unas ruedas, un hola que era un adiós y unas alas espantando a la muerte.




martes, 15 de octubre de 2013

Noche 106.



Soy un garbanzo negro en medio del cocido: todas las miradas caen sobre él, pero todo el mundo lo aparte porsiacaso le estropea el bocado. Como la leyenda de la oveja negra, ¿quién puede asegurar que las raras no son las blancas?. En definitiva, me siento como un cuadro abstracto que sólo su autor comprende. Sin embargo, parafraseando a Wilde: No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí misma. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo misma, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. Las últimas semanas han ido pasando sin pena ni gloria, sobre todo sin gloria. Llamo gloria a esos resultados positivos que uno suele obtener tras dejarse el alma en un empeño. Hay gente que por mucha perseverancia que ponga sólo suma desencantos, como si el karma existiese de verdad. ¿Existirá -me pregunto, la carga de hechos acaecidos en vidas anteriores, que desconocemos?. Hasta donde mi memoria alcanza, no recuerdo ninguna causa que tuviera que originar necesariamente estos efectos. También es verdad que uno no puede ser imparcial consigo mismo. ¿Debería, tal vez, inventar causas que equilibrasen la balanza?... Esto tendría resultados nefastos. Lo sé. Si algo resulta verdaderamente molesto a los animalitos de costumbres es que los saquen de su inamovible verdad: haber dicho siempre a todo sienta precedentes y a los otros no les entra en la cabeza oír un no de repente. No voy a rendirme. No quiero renunciar a practicar eso de no, no, no... aunque para consolarme siempre acabe pensando en aquella frase de película: "Hay gente que nace para cuidar, y gente que nace para que la cuiden". Sigo prefiriendo ser de los primeros, pero con moderación.


jueves, 10 de octubre de 2013

Rosalías.



Meditación en el umbral

No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.
Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.
Otro modo de ser humano y libre.
Otro modo de ser.

Rosalía de Castro.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Querido diario.



sabes... esas relaciones que se mantienen con un alfiler porque uno no acaba de creerse que las cosas tienen un principio y un final tanto si son buenas como si no y vas dando una oportunidad tras otra y el alfiler aguanta lo que le echen porque para eso es de acero pero los agujeros se van haciendo cada vez más grandes por culpa del roce y la presión que ejerce sobre los bordes del objeto sujetado...no hubo entendimiento posible hablábamos lenguas diferentes tres meses duró la experiencia breve como los enamoramientos veraniegos llega un momento de hastío y de lucidez en el que la decisión de abandonar es irreversible gritas ¡no aguanto más! ¡multiplícate por cero! salí de aquella casa volando porque no me importa empezar de nuevo enfrentarme a lo des conocido me sobra valor sientes un alivio tan grande que te entran ganas de saltar y bailar aunque sólo dure un instante porque caes en la cuenta de los daños colaterales que ocasionas a la familia pero ya se sabe que con el tiempo casi todo se perdona o se olvida o se acepta lo entenderán y podrás repetir cuantas veces lo necesites al fin y al cabo cada uno tiene que vivir su propia vida es injusto que otro lo haga por ti.


sábado, 28 de septiembre de 2013

Puede que...



... Tal vez nos salve la ilusión de estar ciegos ante el recinto en el que estamos. (Ñ. Le Bolo)




miércoles, 25 de septiembre de 2013

Orlando.



La encontré en la orilla del camino, casi al borde de la acequia donde, probablemente, necesitaba apagar la sed.  Estaba semi inconsciente, pálida como una vela sin encender; su pulso era irregular y débil, y  temí lo peor. No había tiempo para pensar. Sujeté su cabeza entre mis manos; mi boca inició maniobra de aproximación: pegué mis labios a los suyos, y entreabriéndolos con la punta de la lengua, le insuflé delicadamente lo que me quedaba de aliento. Se agitó con un leve movimiento en el pecho, y desmadejando las pestañas susurró ¿Dónde estoy?, ¿Quién eres?. Entre mis brazos, -contesté moribundo, soy tu inspiración, respondí mientras me disipaba en la hierba. Aún pude contemplar sus alas multicolor batiendo enérgicamente el aire, y antes de cerrar los ojos, la vi abrazar con las piernas el tallo rígido de un vulgarEchium.


viernes, 9 de agosto de 2013

Día 40.


Hay fechas que uno recuerda con todo lujo de detalles por nimios que parezcan, por ejemplo: hace nueve años el nueve de agosto era lunes, hacía un sol de injusticia, y la ropa que llevaba al final del día acabó en la basura impregnada de un olor que no quería volver a percibir como si el dolor pudiese tirarse con los restos de la cena. Días que no consiguen desvanecerse en la memoria como si al hacerlo uno corriese el riesgo de que se lleve una parte imprescindible de nuestra vida cuando de hecho esa parte desapareció ese día, y, tal vez hurgando en lo vivido, recordando, removiendo el dedo en la herida, uno intenta desesperadamente recuperar lo perdido: reconstruir en cierto modo el puzzle aceptando que la pieza de cielo que falta es ahora una ola fuera de lugar, un horizonte descolorido al alcance de la mano… No son los hechos en sí quienes nos rompen sino la forma en cómo suceden. No hay vuelta atrás, ni retorno posible. Cierro los ojos y veo la teoría con toda claridad, pero cuando  vuelvo a abrirlos todo está oscuro como aquel lunes a las cinco y media de la tarde.


domingo, 28 de julio de 2013

Noche 28.


Llegué a Riencity a esa hora en la que el cielo empieza a pintarse de un azul tan atractivo que emboba los sentidos; la luz del sol ya no sembraba sombras que permiten leer la hora sin reloj.Solté la mochila en el suelo, a los pies de la mesa del comedor, como acostumbro hacer al regreso de alguna epopeya. Casi siempre tardo una semana en deshacerla, esperando, tal vez, que un día llegue la ocasión de poder salir en cualquier momento. Me incorporé de golpe, y me senté, con los pies colgando, en el borde de la cama. Jadeante aún, intenté aceptar el archiconocido entorno. Todo ha sido un sueño, -pensé decepcionada, no hay posibilidad de cambio… ¡Estoy en el mismo sitio!, en el planeta de los simios.


jueves, 18 de julio de 2013

Noche 18.








Antes, cuando soñaba de verdad, tenía un problema entre otros… me gustaban tantos lugares que nunca me decidía por ninguno en particular: el norte por sus colores tan variados como las estaciones, las nubes cargadas de agua, su solidaridad; el sur, de sonrisa tan fácil que no hay problema capaz de borrársela, su aparente felicidad, su musicalidad ; el centro, un llano cuyo fin es el horizonte y uno tiene la impresión de poder gritar sin que nadie lo oiga, su austeridad, su soledad. Aquí, en tierra de nada, estoy bien, por decir algo. Me he acostumbrado, porque, un día, llegué a la conclusión poco convincente de que quien no tiene un lugar donde vivir cualquier sitio le sirve, o mejor todavía, quien no desea nada lo tiene todo. Lo más duro pasó. Cruzar el puente de la Indiferencia es el peor tramo que uno tiene que pasar, una vez hecho, comienza el ritual: un pie delante del otro, y así sucesivamente, sin parar, para no pensar, como un autómata.


miércoles, 10 de julio de 2013

Día 10.


Hace dos días vi pasar dos sombras y decidí ponerme en marcha en un intento de encontrarme con sus dueños, dónde viven y todo eso. El tiempo no acompaña, sin embargo ha valido la pena intentarlo porque, aunque las he perdido de vista, me ha parecido ver, a lo lejos, siluetas similares a lo que he dejado atrás. En la caverna no estaba mal, demasiado aislada, tal vez, para alguien que necesita adquirir conocimiento. A ver qué, quién, o con qué me encuentro. La curiosidad me llena de energía.


sábado, 6 de julio de 2013

Día 6.



Aún no he encontrado nada que se mueva. También es verdad que no he dado ni un paso más allá del imaginario perímetro que me circunda; en estos días he tenido que construirme un lugar donde poder resguardarme del viento del norte que sopla sin treguas. Las prioridades raramente coinciden con nuestros deseos. Los días son cortísimos y las noches interminables. Hoy me he levantado con un dolor de cabeza merecedor de quinientos miligramos de compañía que no tengo: cargar las piedras para mi nuevo hogar troglodita es extenuante. He encontrado un trozo de lo que parece haber sido un espejo. He caído en la tentación de mirarme de reojo en la esquirla , y lo que he visto me ha impresionado: me veo resquebrajada, cansada como si hubiese sufrido los efectos de un viaje en el tiempo, hacia el futuro que me queda por sobrevivir, aunque tengo la certera impresión de haber dado un paso atrás. Por ahora me alimento de esperanza, ese concepto tan vago, pero no sé para cuánto tiempo dispongo de este maná en la reserva.


miércoles, 3 de julio de 2013

Día 3.


“Mi miedo es mi sustancia, y probablemente lo mejor de mí mismo.” (Franz Kafka)


lunes, 1 de julio de 2013

Recomenzar.



Tras varios meses de volar entre dudas, sin rumbo fijo, sin meta que alcanzar, he aterrizado aquí, en un nuevo mundo, totalmente desconocido, que me ha abierto las puertas en cuanto he batido las alas. A primera vista, me resulta tan hostil y solitario como los anteriores; complejo y cautivador como los principios de cualquier historia. Supongo que, como siempre, es cuestión de dejar pasar los días, moviéndome con sigilo porque nunca se sabe quién tienes detrás; descubrir otros huidos de depredadores de ideas y de soledades reales, y, como yo, andan perdidos buscando un lugar donde quedarse y poder ser y expresarse con libertad: un deseo que cada vez resulta más complicado realizar. Por ahora, esto es un pedregal desierto sin nada donde posar el objetivo, pero llevo en un bolsillo la tarjenikon llena de instantes grabados en su memoria.  No sé como contactar con los seres queridos, pero ya me las ingeniaré para hacerles llegar señales de humo, cuando encuentre leña que quemar.