A veces es necesario cruzar los límites. Yo lo hago siempre que necesito llegar hasta tí. No hay obstáculos que me detengan, ni barreras capaces de impedirlo. De hecho, ya no existen murallas que nos separen, ni mojones que indiquen hasta aquí, ni letreros gritando no pasar... Sin embargo, resulta sumamente duro recorrer esta distancia inconmensurable, para morder el polvo dejado por tus cenizas.