Hoy, la gente como tú y como yo debería estar triste. Se ha ido una mente bienpensante: Stéphane Hessel fue una de esas personas que luchó por los demás, desde la resistencia, un ser que con sus noventa y pico años, logró con entusiasmo contagiarnos la esperanza de reconquistar un mundo mejor. Consiguió ponernos en pie a la voz de ¡Indignaos!, recordándonos que la vida, lo que entendemos por una buena-justa vida, hay que pelearla día a día para evitar que nos la roben los fantasmas de la avaricia. Debería estar triste, pero recuerdo su sonrisa y su coherencia y su esfuerzo y su vitalidad, y lo mejor que puedo sentir es agradecimiento hacia él, por recordarme que yo/tú no soy/eres nada si no es contigo/conmigo a mi/tu lado. Compañero Hessel, gracias por haber existido... Usted descanse que ya ha cumplido; ahora nos toca a nosotros poner en práctica su clase magistral. ¡Bon voyage!
27.2.13
25.2.13
Mind your head.
Todo está controlado. Tal vez los documentales interesantes se emiten a propósito con nocturnidad y alevosía, en días en que los ciudadanos prefieren mirar para otro lado por aquello del merecido descanso. Entiendo que irse a la cama cabreado un domingo por la noche y empezar la semana bajo la presión de la indignación, del más todavía, te amarga la existencia hasta el viernes siguiente en que vuelve a girar la rueda del finde... y así sucesivamente. Todo está controlado. Lo sabemos, y sabemos por quién pero ¿somos conscientes de hasta qué punto?. Algunos se han dejado las pestañas para averiguarlo y mostrárnoslo. Pero, ¿cuántos lo sabemos?, y ¿qué se puede hacer? si formamos parte de una mierda tan grande que no hay dios que la limpie.
23.2.13
18.2.13
14.2.13
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