19.12.12

¡Kaputt!


La razón es, y será siempre, esclava de la pasión.
David Hume


Tengo que confesar que esta entrada, cuando la pensé, tenía un tinte más auténtico, de cal abrasadora: por eso conservé el título, y si no lo digo reviento. Desistí de mi verdad por cobardía, pues no quería acabar mis días de forma (tan) políticamente incorrecta; quedaría del todo antiestético. Pero esta mañana me he despertado y me he levantado y he mirado por la ventana, y he visto que el mundo sigue igual… anestesiado; pasivo, dormido. Pero también veo que yo no he cambiado… miro mucho, y no digo nada.

¡Cuánto me gustaría ser capaz de ser más explicita! Y cuánto admiro a quienes en un párrafo son capaces de pintar la realidad como Velázquez, sin que se note el horror de las hazañas ni del transcurrir de los días.
…


Termino aquí este otoño de apasionados tonos calientes. A ver qué nos trae el crudo invierno.


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