domingo, 28 de julio de 2013

Noche 28.


Llegué a Riencity a esa hora en la que el cielo empieza a pintarse de un azul tan atractivo que emboba los sentidos; la luz del sol ya no sembraba sombras que permiten leer la hora sin reloj.Solté la mochila en el suelo, a los pies de la mesa del comedor, como acostumbro hacer al regreso de alguna epopeya. Casi siempre tardo una semana en deshacerla, esperando, tal vez, que un día llegue la ocasión de poder salir en cualquier momento. Me incorporé de golpe, y me senté, con los pies colgando, en el borde de la cama. Jadeante aún, intenté aceptar el archiconocido entorno. Todo ha sido un sueño, -pensé decepcionada, no hay posibilidad de cambio… ¡Estoy en el mismo sitio!, en el planeta de los simios.


3 comentarios:

Alberto dijo...


30 julio, 2013 at 0:44
“DiariodeaVolvo”, me parece genial el nombre, un guiño al pasado.

un abrazo!!

karras dijo...

Bueno, bueno. Pero es que hay muchas especies de simios. Yo soy un dulce "titi" que le gusta estar contigo.
ES un coñazo lo de la verificación que conste.

a volvo dijo...

Solucionado, Karras, no me había dado cuenta... es que aún estoy "decorando" el pisito :))

Gracias por avisar.