Estación de metro Bailén a las 13h. Valencia 2008 (foto con móvil Nokia)
me haces temblar, soledad, (como al moribundo la muerte) te siento deambular por mi mente cual guadaña, sin piedad. Acaricias mi vacío profundo (como no lo hizo el mejor amante) y aunque deseo seguir adelante, en el cieno de tu erial me hundo.
¿dónde está la respuesta a mi razón? no puedo más ser caminante, antes de seguir en la vida errante, arráncame el corazón... desnuda tu rostro de fealdad, muéstrame lo bello de tu semblante, necesito aprender a amarte, para convivir con tu frialdad, soledad.
Hace ya algunas semanas que me rondaba por la cabeza esta mujer, desconozco el por qué pero tampoco es importante. Sólo sé que me gustaba su belleza salvaje y su interpretación.
Anna Magnani nació en Roma (1908), fue criada por su abuela materna en uno de los suburbios de la ciudad. Estudió en la Academia Romana de Arte Dramático y cantó en clubes nocturnos y cabarets para poder mantenerse por lo que fue conocida como la Edith Piaf italiana.
En 1945, protagonizó su primera película reconocida internacionalmente, la cinta de Roberto Rossellini "Roma, ciudad abierta". La escena de su muerte ha quedado como uno de los momentos más estremecedores de la historia del cine. A partir de ese momento, Magnani fue considerada un estrella dentro de Italia, y poco a poco, fue ganando esa categoría en el resto del mundo, aunque carecía del glamour y la belleza que se asocia normalmente a ese término.
También colaboró en otras películas con Rossellini, Luchino Visconti , Jean Renoir…
En 1955, Daniel Mann la llama para interpretar el papel de una mujer viuda, madre de una hija adolescente en la película "La rosa tatuada", basada en la obra de Tennessee Williams. Su interpretación le otorgó el Globo de oro a la mejor actriz dramática y el Oscar a la mejor actriz. Trabajó otra vez con Williams en la película de 1959 "Piel de serpiente", donde compartía protagonismo con Marlon Brando.
En 1962, dirigida por Pier Paolo Pasolini, Magnani interpreta en "Mamma Roma", el papel de una prostituta que quiere dar a su hijo una vida respetable. Su papel en esta película es uno de los más aclamados por la crítica en toda su carrera. Anna Magnani hizo su última aparición en una película en "El secreto de Santa Vittoria" (1969).
Esta gran mujer nos dejó a los 65 años de edad ,en Roma (1973). Sus restos reposan en el mausoleo familiar de Roberto Rossellini, su director favorito y su gran amigo.
La preciosa chica del tiempo ya nos ha advertido…chubascos y lluvias localmente fuertes en prácticamente toda la costa mediterránea y, por si fuera poco, bajada de temperaturas. Que los despistados no vengan diciendo luego que les ha pillado desprevenidos! Para llevar la contraria (al tiempo) y aunque sólo sea de forma virtual, subo esta foto de sombras (y alguna más) que, necesariamente, implica la presencia de sol.
Estos maravillosos tejados viejos, rojizos, con algunas tejas destartaladas…forman el techo de las casas de un pueblecito delicioso llamado Urueña.
Según nos informa su página oficial, esta villa medieval, cuyo origen se remonta a tiempos prehistóricos, cuenta con el perímetro amurallado mejor conservado de toda la provincia vallisoletana.
Trampantojo
Pero a mí, lo que me enamoró, a parte de su buena conservación, de su fantástica muralla, de sus tejas rojas, de la tranquilidad que respira, de su interesante historia…fue descubrir, en un rincón, casi escondida…una librería... La villa encierra entre sus muros etnografía, música, tradición y nuevas iniciativas que han hecho del municipio la primera Villa del Libro de España.
Que por qué no hay foto de la librería? La casita me pareció demasiado moderna…una lástima. Pero como lo cortés no quita…
La lista de tareas pendientes, clara y concisa como su discurso, quedó grabada como con tinta china sobre el fondo blanquísimo de Word.
Empezaría cuanto antes!
Ana apagó el ordenador y se levantó con cuidado para no hacer ruido al arrastrar la silla. A esas horas de la madrugada los rumores se intensifican, como los dolores, por culpa del silencio que todo lo inunda…al fin y al cabo, nadie tenía la culpa de que a ella le diese por buscar la mujer que llevaba dentro a esas horas de la madrugada. …
Para empezar, había decidido emperifollar su entorno mas próximo; poner un poco de orden y disciplina en su día a día, seguramente aportaría una cierta satisfacción, al menos visual (por aquello de “la primera impresión”…aunque, lo sabía de antemano, no sería suficiente. También tendría que hacerlo con armarios y cajones porque, aunque no se viesen, ella era consciente de ser su peor juez.
Deshacerse de aquello que había ido guardando, como si padeciese una especie de síndrome de Diógenes selectivo, para disfrutarlo cuando llegase el momento…era la tarea prioritaria. …
Algunas cosas habían caducado sin estrenar. Como aquellas braguitas de encaje blanco, abiertas por el centro, desde el ombligo hasta el cóccix, dignas del más exigente fetichista. Sin querer, su boca sonrío. Las había encontrado ojeando uno de esos catálogos de venta por correo que había caído en sus manos por casualidad. Nunca había utilizado ese sistema de compra pero aquél día se sintió divertida y picante y no desaprovechó la ocasión de aquel 3 x 1 de envío contra reembolso. Lo tuvo claro…unas para ella…las otras para sus amigas…nuestros chicos estarían encantados de la “vie”.
Había transcurrido el tiempo y, las suyas, se habían muerto de la risa en un rincón del cajón de la ropa interior, en aquel armario de bambú con puertas de espejo donde se reflejaba el campo de batalla.
El día había sido tremendamente gris a causa de las lluvias que seguían castigando la comunidad, pero lo había gastado de forma efectiva o, al menos, eso le parecía.
Observo esas nubes espesas que cubren, hoy, el cielo de mis ilusiones.Están llenas de recuerdos doloridos, de lánguidas muecas, de agua salada.
Las he pintado de perla para ti.
Hoy no aliviarán su carga en esta tierra, verterán su tesoro en otro jardín. Vienen del mar y regresarán al mar en forma de río, creando un círculo mágico, intermitente… …como yo, cuando paso de una delicada sonrisa a la más inesperada melancolía, sin tránsito alguno, porque pienso que el camino se ha acabado, pero… yo sé que la senda sigue ahí…invisible a mi mirada, firme bajo mis pies, esperando mis pasos que lo harán visible a mis ojos...
En "Comer y beber a mi manera", Manuel Vicent nos cuenta momentos de su muy interesante vida, mezclando los alimentos con anécdotas entrañables y tiernas, amigos, política...en un viaje que viene de los recuerdos de la adolescencia hasta la madurez, desde Denia a Roma, de Marraquech a Nueva Orleans...
..."Para navegar hay que comer pan, mojama, huevas de atún y, de postre, un trago de ron o una cerveza de bote. También puede beberse todo el horizonte, si uno es poeta."...
He de confesar que, "engañada" por ese título, me costó meses animarme a su lectura hasta que un día me lo llevé de paseo, a la consulta del médico, con el fin de matar el tiempo de espera que ya sabía de antemano iba a padecer... ya no lo pude dejar!
Se tiende a pensar que las Orquídeas son plantas difíciles de mantener y que necesitan muchos cuidados cuando, en realidad, no es así.
Me regalaron esta Phalaenopsis hace tres años y sigue haciéndome compañía...(En el enlace puedes encontrar un explicación más profesional).
Os cuento con brevedad los mimos que le hago y vosotros disfrutáis del resultado final. Vale?
Necesitan mucha luz pero sin sol directo, así que, hay que elegir un rincón de la casa bien iluminado.
Una vez elegido el lugar donde lucirá tu Orquídea, te preguntas... cómo la cuido?
Yo, lo hago así:
Para no liarme con los riegos...una vez por semana la sumerjo en un recipiente con agua que cubra prácticamente el tiesto, la dejo 1 horita, la saco y dejo que escurra el agua (en épocas de calor 2 ó 3 veces por semana). No hay que pasarse, no olvidemos que las Orquídeas son plantas epífitas (áereas) que necesitan humedad ambiental no (encharcamientos) y una maceta de plástico transparente, o envase de cristal (este último no muy recomendable pués al no tener drenaje el riego es completamente diferente).
Abono: tiene que ser específico para estas plantas y respetar la dosis.
Mi Phalaenopsis, ahora, está así (sin flores ni vara). La sumerjo 1 vez a la semana, sin abono.
A finales de diciembre, los días cálidos (en levante) la pongo en la terraza (horientación este, al sol de la mañana). En esta época empiezo con el abono que añado semanalmente en el riego de inmersión.
Comienza la evolución...
Primero crecerá la vara (o varas, si hay suerte) que se irá ramificando.
En Enero ya tiene pequeños "botones".
Durante esta época sigo con el mismo riego/abonado semanal y, si hace buen tiempo, un ratito a la terraza.
en Febrero, los botones se convierten en flores a punto de abrirse.
en Marzo, se van abriendo las flores, una por una... (mismo riego/abono semanal) y como ya empieza a hacer más calor...la tengo en el interior.
Abril...Resultado final!
Una vez que ha florecido, abono cada quince días (incluso cada tres semanas) porque no soy partidaria de forzar la naturaleza.
Disfruto de este espectáculo durante, aproximádamente, dos meses.
Cuando las flores se marchitan, van cayendo, otra vez una a una, hasta que la vara (varas) se queda desnuda. Es el momento de cortar (la vara) a 3 cm de su base, con lo cual, no queda más remedio que conformarse con contemplar las hojas...hasta que se reinicie el ciclo!
Ah, se me olvidaba, en estos tres años...le han salido 3 hojas nuevas...ya le toca cambio de sustrato y limpieza de raíces (si a esto no te atreves, llévala a una floristería :)
… Cuando en horas de dulce, callado pensamiento, yo convoco el recuerdo de las cosas pasadas, y ausentes muchas cosas que anhelaba lamento, y otra vez viejas quejas desgastan mis jornadas, se me inundan los ojos, poco dados al llanto, por amigos preciosos ya en la muerte escondidos, llora de amor la herida que se cerró hace tanto, y deploro esos muchos seres desvanecidos. Pueden dolerme entonces dolores que pasaron y más pesadamente, de pena en pena llevo la cuenta de lamentos que ya se lamentaron.. que ya he pagado antes y pago allí de nuevo. Pero, querido amigo, basta evocarte apenas, Y compenso mis pérdidas y se acaban mis penas. …
Por ahí viene la luna. La he visto aparecer por el mar y elevarse por encima de las nubes
-L e n t a c o m o u n a c a n c i ó n d e c u n a-
Aún quedan restos del día. Pero, la luz creciente que viene paseándose por las alturas posee más brillo que la tarde que se va y observo que sube y sube y sube (seguramente para evitar tropezar); con las puntas afiladas de las antenas, rascacielos que no llegan ni a la mitad y con el ruido ensordecedor de la ciudad. Pronto reflejará su luminosa sombra por las terrazas dejando un rastro irisado de caracola.
(recuerda apagar antes laGramola, para poder escucharlo sin interferencias)
El Felipe y la Maripepa de R. Chapí
Me sumo a la reivindicación de Senovilla quién lamenta la "desaparición" de éste género tan nuestro y le regalo este vídeo a sus peques para que conozcan la Zarzuela desde otro punto de vista. (Me pregunto si con el "olvido" del género chico también desaparecera la palabra que lo define y el palacio de idem...)
..."Nunca seremos capaces de establecer...en que medida nuestras relaciones con los demás son productos de nuestros sentimientos, amor, desamor, bondad, maldad, y hasta que punto son el resultado de la relación de fuerzas existente entre ellos y nosotros."...
(He cambiado temporalmente la música de fondo para que os animéis a participar)
La muy felina Ana me ha pasado un MEME *…si la hubiese tenido más cerca, la hubiese hecho salchichitas, pero me consta que lo hace para sacarme del limbo y sólo por eso voy a participar.
*Para quién no lo sepa (como yo) un MEME es como el juego de “tú la pagas”; una persona plantea una cuestión, la contesta y la pasa vía post (haciéndo referencia de quién lo recibió) a otras personas para que respondan también a la pregunta/cuestión que se plantea.
En éste caso es la siguiente: Las cosas que lamentarías no haber hecho, en tu lecho de muerte. No es una cuestión fácil (por lo tabú del tema) pero hay que afrontarlo con naturalidad.
Una vez imaginada la situación (lagarto, lagarto!), creo que el resultado podría ser algo así:
-Haber superado el vérigo a volar.
-Haber recorrido la Provenza, en el mes de julio, emborrachándome con el perfume de la lavanda, Arles y V. Van Gogh...