La tía Tola está rara. Hace tiempo que pasó la menopausia, sin embargo siempre tiene calor. Yo le digo que Eso también puede ser producto de la rabia, pues perder a un marido en una edad temprana tiene, por fuerza, que volver a una del revés. Padece continuos altibajos en el humor y, a veces, sale por peteneras en cualquier conversación; le cuento chismorreos televisivos y contesta con algo relativo a la meteorología. Ayer, sin ir más lejos, me la crucé por la calle con los rulos alineadísimos en la cabeza. Le pregunté que adónde iba tan acelerada y respondió que A por el pan, encaminándose hacia la farmacia. Pero esto no es nada. El otro día la pillé en la cocina haciéndose una raya... de pimentón. Ante mi asombro, replicó convencida Es de la Vera snif de altísima calidad snif ¡Lo mejorcito del mercado, vamos! snif ¿No lo has probao? snif ¡Te volverías adicta! snif snif -limpiándose la nariz, dejando a un lado la cebolla.
26.12.11
La tía Tola.
La tía Tola está rara. Hace tiempo que pasó la menopausia, sin embargo siempre tiene calor. Yo le digo que Eso también puede ser producto de la rabia, pues perder a un marido en una edad temprana tiene, por fuerza, que volver a una del revés. Padece continuos altibajos en el humor y, a veces, sale por peteneras en cualquier conversación; le cuento chismorreos televisivos y contesta con algo relativo a la meteorología. Ayer, sin ir más lejos, me la crucé por la calle con los rulos alineadísimos en la cabeza. Le pregunté que adónde iba tan acelerada y respondió que A por el pan, encaminándose hacia la farmacia. Pero esto no es nada. El otro día la pillé en la cocina haciéndose una raya... de pimentón. Ante mi asombro, replicó convencida Es de la Vera snif de altísima calidad snif ¡Lo mejorcito del mercado, vamos! snif ¿No lo has probao? snif ¡Te volverías adicta! snif snif -limpiándose la nariz, dejando a un lado la cebolla.
23.12.11
20.12.11
Veintiún gramos.
(Aviso importante: Este texto puede dañar la fragilidad.)
En homenaje a Mary Shelley.
Recuerdo perfectamente el día que me convertí en un monstruo...
Cuando entré en la habitación blanca... parecías un muñeco abandonado a su suerte en una cama blanca. A tu derecha, unos aparatos blancos semejaban semáforos averiados con sus constantes vitales en encéfalo plano. Te sugerí al oído no dejarte embaucar por la luz blanca pero parecías sumido en un profundo sueño, en esa extraña calma que aporta saberse exento de decisiones y de sufrimiento. Te encontré más delgado que unas horas antes. Veintiún gramos -me espetó el pensamiento. No podía perder tiempo y te pedí perdón… por todo, y por nada. Habías elegido el blanco. Me dolió el desaire infringido a mi círculo cromático y, en menos de un segundo, me convertí en un un ser oscuro re-construido de retales en blanco y negro.
Aquel día dejé de comer todo lo considerado como carne... carne de cañón -pensaba. Estuve a fruta durante casi dos meses. Pasaron los días, y los años. Sin embargo aquel día no pasó, permaneció enquistado en una burbuja, largo tiempo, hasta que estalló.
Urdí entonces una venganza. Restituí la carne a mi dieta: de cerdo, de pollo, de pescado. No permito que nadie limpie el pescado. Quiero hacerlo yo. Le practico una autopsia completa; lo abro de arriba abajo, y extraigo con mis dedos las vísceras para que experimente en su pecho el vacío interior. No me olvido de los ojos que empujo desde el interior de su (aparentamente) frágil cabeza para que floten suspendidos de sus órbitas, incrédulo de su destino. Suelo hacerlo con objetividad quirúrgica, seguridad en los movimientos, concentrada en el momento... pues tengo entre mis manos al responsable que anuló para siempre tu percepción visual, el mismo que me robó tu sonrisa, el que se libró de la justicia de los hombres que siempre es injusta con el ciudadano común. Pero yo me encargo de ajusticiarlo con mis propias manos tres veces por semana, para asegurarme de que acaba como y donde se merece. De rencor también se malvive. Te lo digo yo.
En homenaje a Mary Shelley.
16.12.11
Por ejemplo...los calcetines.
Contemplo a mi interlocutor: mirada lejana, labios vencidos, atuendo oscuro ... Caigo en la trampa del espejo; me pongo a la defensiva. Antes de decidir que se trata de una persona gris, pienso: puede que hoy su ropaje sea pesado, un día de esos apagados, de palabras anudadas... Observo pues las posibles señales: ¿alguna nota de color disimulada?, ¿Sí? Entonces es que no he sabido arrancarle una sonrisa. No me conformo con las apariencias, y me gustan los retos... Vuelvo a intentarlo.
12.12.11
I love you.
Hay noches que cuando me meto en la cama él se ha adelantado. No lo he visto pasar, elige cuidadosamente las fechas para pillarme desprevenida, postrándose ahí, agazapado entre las sábanas esperando a su presa.
En cuanto se apaga la luz, empieza a manosearme las piernas, el vientre, el interior de los brazos. Me gira con la facilidad de una marioneta, mordisquea los hombros y la espalda hasta la nuca con un escalofrío, para aplastarme después el cráneo entre sus largos y deformes dedos. De nada sirve luchar. No consigo zafarme de sus poderosas garras y me abandono a sus caprichos. Me inocula entonces su demencia susurrándome al oído "Te quiero nena, te quiero...", con un tono en la voz que raya lo obsceno. Cuando ya sabe que me tiene paralizada, me mira de frente y suelta una carcajada, mientras me sujeta las muñecas debajo de la almohada exigiéndome los besos que le niego. Lo miro de soslayo con todo el horror de que soy capaz, pero de mi boca no se escapa ni un gemido; anula mi voluntad como una migraña y, en esos momentos, daría un tercio de mi vida por tener, en su lugar, un dolor de muelas. Cuando considera su conquista satisfecha, se duerme a mi lado como un bebé abrazado a su chupete.
Siempre que viene... se queda unas horas. Pero me he dado cuenta de que, cada vez, se marcha unos segundos antes. Tal vez algún día se olvide de mí.
Hay noches que me acuesto con un tal Pánico que apenas me deja dormir.
9.12.11
Este Oeste.
Lo sé. Cuando yo voy...tú ya vuelves. Pero reconoce, al menos, que existió un instante en que nos rozamos...aunque fuese con la mirada puesta en mañanas diferentes.
2.12.11
En ocasiones...veo fantasmas.
Me empeño en pensar que sólo son ilusiones mías, un subproducto de mis pensamientos: las indecisiones, la inseguridad, los deseos mal enfocados, las divagaciones, la ansiedad, ...
Acuden espontáneamente, sin llamarlos, y desaparecen un buen día, sin previo aviso, como si no hubieran existido jamás.
En el fondo, aunque no crea en ellos, sé que existen, y su trabajo consiste en hacerme dudar, continuamente.
30.11.11
Taxi...¡a la estación!
Que mis sueños necesitan (urgentemente) viajar...
Otras tierras y sus gentes,
otras estaciones y sus andenes,
otras piedras y sus formas,
otros puertos y sus muelles.
Otros brazos que me estrechen;
otras emociones.
Nuevos besos que añorar,
. . .
24.11.11
22.11.11
20.11.11
19.11.11
Filosofía de WC.
¿Quiero votar?
¿Necesito votar?
¿Debo votar?
¿Estoy obligada a votar?
¿Es realmente un derecho votar?
¿Mi ideología me permite votar?
¿Es imprescindible votar?
¿A quién votar?
14.11.11
Fronteras.
A veces es necesario cruzar los límites. Yo lo hago siempre que necesito llegar hasta tí. No hay obstáculos que me detengan, ni barreras capaces de impedirlo. De hecho, ya no existen murallas que nos separen, ni mojones que indiquen hasta aquí, ni letreros gritando no pasar... Sin embargo, resulta sumamente duro recorrer esta distancia inconmensurable, para morder el polvo dejado por tus cenizas.
10.11.11
Otoño.
Cuando yo llegue a vieja
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.
Gioconda Belli
5.11.11
31.10.11
Pócimas y misterios.
...Ya después de la comida, haciendo la digestión, noté que algo no iba bien. Un aturdimiento extraño luchaba por hacerse hueco en mi cabeza, al tiempo que me producía alucinaciones inverosímiles; mi cuerpo estaba sufriendo unos cambios tan rápidos y extravagantes que los ojos no daban crédito; en un santiamén pasé a medir trece centímetros y medio. Barajé las posibles causas, a saber: la queimada…, me pasé con el agua de rocío…, una súbita (e inevitable) implosión… Cualquiera de ellas encajaba a la perfección dentro de las probabilidades concurrentes.
Durante un par de horas estuve dando saltitos para volver en mí, pero el cambio no parecía ser reversible... Yo cada vez me sentía más cómoda más volátil más ligera. Pensé en las posibilidades que me ofrecía semejante mutación, y se me ocurrieron unas cuantas. Me puse manos a la obra...
Aún no he decidido lo que haré. Practicaré sin descanso hasta el crepúsculo.
29.10.11
La gata sobre el tejado de hojalata.
¿Cuánto tiempo había transcurrido desde la última vez?... Si no se producía un cambio de última hora, el azar se disponía, en breve, a despertar de su anestesia el agradable sabor de aquel edulcorante con propiedades curativas. ¡Tanta meticulosidad para nada! –sentenció observando cómo su Señoría, estresado por la última llamada recibida, y con el tiempo pegado al culo, dejaba la puerta de la cocina abierta con el desayuno intacto dispuesto sobre la mesa. Ya su lengua se excitaba erizando las papilas de la punta, preparándose para acometer el primer lametón por el borde de la taza, y proseguir hasta donde fuese posible llegar, en busca del espeso néctar asentado en el fondo. No era de recibo desaprovechar la ocasión de pegarse un festín a costa de un descuido ajeno… Y eso que parece tan tranquilo… que lo tiene todo controlado… que ha nacido para ser p e r f e c t o… Una astillita de tímida felicidad se le clavó en el nublado cielo del paladar; sin pestañear, rememoró su pasado de golosa empedernida. Era cuestión de paciencia. Cuando oyese alejarse el ronroneo del viejo auto con el esqueleto de su amo aferrado al volante, sería el momento de actuar. ¿Qué más daba unos minutos más? ¿Acaso la espera de algo bueno no es ya una delicia en sí misma?
25.10.11
Anónimos.
Quedaron en un café. Pidieron dos cortados. Ella observaba sus ojos. Él miraba...a sí mismo. Resbalando por el cristal quedaron los sorbos de espuma, testigos. Dos besos corrientes se expatriaron en la esquina. Ella se fue colmada. Él, por donde vino, bamboleando su flemático onanismo.
22.10.11
18.10.11
Dulce hogar.
Me siento a gusto en mi pequeño rincón. Cuatro paredes de robusta piedra protegen los trastos necesarios para no morir; una cafetera, un microondas, un cenicero negro; una cama doble partida por la mitad (media para mí, el resto para soñar), una manta maragata, un espejo sin reflejo, una vela con llama regulable, un sombrero sabinero (recuerdo de una noche loca); un sofá picota (de color picota, donde me tumbo, a veces, cuando me entra frío), un televisor desenchufado, una mesa de cristal blindado, otro cenicero (éste amarillo); una ducha, dentífrico/gel/champú, crema hidratante, un excusado (sin excusas); un fax completamente inútil, un imac de museo, una impresora, un teléfono sin números, medio taco de post-it intacto (ya no puedo dejarte notas de "Love...", ni encontrar las tuyas "Nena..."), ¡tres cámaras de fotos!, un ipod relleno de metáforas, trescientoscincuenta.mil libros pendientes de leer, otro cenicero (azul cielo, o malvarrosa, no sé); el rincón de la calma (con las especies que sobrevivieron al desastre: el Ficus benjamina, la Bougainvillea spectabilis, la Schefflera arboricola, la Saintpaulia ionantha, el Ficus elastica robusta, el Epipremmum aureum, y la bella Phalaenopsis schilleriana (adoptada posteriormente). Una puerta abierta al mundo, y dos ventanas (una para contemplar amanatardeceres mientras escampa; la otra, fortificada, agrietada para dejar paso a las volutas que se cuelan de ti).
15.10.11
14.10.11
Enciende tu farola...
... con el esfuerzo global conseguiremos encender un gran amanecer para el bien común.
* * * * *
*Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
11.10.11
Mensaje en una botella.
Un día me bebí tu mirada. Desde entonces, tus silencios forman parte de mí: de mis recuerdos, de mis emociones, de mis fantasías, de todo lo que miro y admiro... ¿Para qué más palabras?. Las palabras, hiladas unas con otras, tienden a confundir.
6.10.11
La elegancia del erizo.
...
...¿Cómo diría yo? Irradia inteligencia. Y sin embargo, bien que se esfuerza, ¿eh?, salta a la vista que hace cuanto está en su mano por que la gente piense que es una portera normal y corriente, y por parecer tonta perdida. Pero yo ya la he observado cuando hablaba [......], cuando mira a las señoras del edificio que pasan delante de ella sin saludarla siquiera. Ella tiene la elegancia del erizo: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalillos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes. [......]
He aquí pues mi idea profunda del día: es la primera vez que conozco a alguien que busca a la gente y ve más allá de las apariencias. Puede parecer trivial, pero yo creo sin embargo que es profundo. Nunca vemos más allá de nuestras certezas y, lo que es más grave todavía, hemos renunciado a conocer a la gente, nos limitamos a conocernos a nosotros mismos sin reconocernos en esos espejos permanentes. Si nos diéramos cuenta, si tomáramos conciencia del hecho de que no hacemos sino mirarnos a nosotros mismos en el otro, que estamos solos en el desierto, enloqueceríamos. [.......]
Yo suplico al destino que me dé la oportunidad de ver más allá de mí misma y de conocer a la gente."
...
Muriel Barbery
(Un libro de lectura altamente recomendable.)
1.10.11
Fuera de lugar.
Guardar… almacenar siempre todo, ocupa demasiado espacio…
He comenzado por desmantelar el altar que tenía en el cuarto. Sobre la mesilla de la derecha, mirando la cama de frente, un marco con tu rostro aún adolescente, y unas flores casi siempre secas, era lo que más dominaba la estancia, asaltando cada noche mi mirada, sometiendo mi corazón y mi cuerpo a una presión que superaba el vacío dificultando el camino hacia la salida (si es que la hay, y si la encuentro) de este desierto tan gris, demasiado hostil para la vida...Las piedras no saben de amores.
El tiempo lo cura todo y lo quema todo (Ana Mª Matute).
21.9.11
Enredo.
Así anda mi cabeza últimamente: ligeramente escorada, desenredando nudos y atando cabos, intentando poner un poco de orden en este magnífico tinglado de sentimientos, emociones y pensamientos; entre adioses y olas. En fin, todo se navegará para recuperar color afrontando nuevos retos.
15.9.11
8.9.11
El azar es caprichoso.

HOLA, no sé cómo decirte ésto... En toda mi existencia, he cambiado mil veces de país de comunidad de ciudad de barrio de calle de plantilla. Mi desarraigo es tal que la maleta optó por instalarse en el recibidor, y la lágrima eligió la frontera del abismo para dejarse caer sin demasiado esfuerzo, porque lejos de haberme acostumbrado a tanto trajín, siempre me acompaña la nostalgia como una segunda piel de la que nunca consigo desprenderme del todo pues allá donde voy, al cabo de un tiempo, encuentro fragancias por descubrir, sonrisas y guiños a los que sumarme y de los que, tarde o temprano, acabo despidiéndome sin querer, pero es la tónica.
No es una decisión premeditada ni madurada ni deseada, de hecho, si lo pienso demasiado soy incapaz de dar un paso, como se suele decir ; vuelo por inercia, sin rumbo ni meta, sin ton ni son. A veces me dejo guiar por detalles aparentemente sin sentido pero que despiertan en mí un deseo de huída hacia el desierto... Como en esta ocasión. Encontrar este jeroglífico tan luminoso fue el detonante de la siguiente reflexión: "Es el momento de partir. Me dejo muchos pensamientos en el teclado pero así es la vida: el fin llega (casi siempre) cuando uno menos se lo espera y está plenamente convencido de que aún le queda todo por hacer y mucho que sentir ¡porque mira que hay mentiras que valen la pena!... Lo malo (malísimo) es que me quedo sin tus adictivos besos."
Sinceramente, no recuerdo cómo me estampé en el Volvo gris, metalizado, para más señas. ¿Invadió él mi camino o me crucé yo en su terreno?, para el caso da igual, el resultado es el mismo, salvo que sus ruedas siguen girando a toda pastilla y mis alas... mis alas quedaron pegadas en los faros de su indiferencia, y mi alma, que aún se encontraba en obras, he querido escayolarla por si acaso le ha quedado una miajita para soñar escondida entre los cachos resultantes de la conmoción, porque del corazón...mejor ni hablamos. ¡Hasta siempre!... (Ni pintado diría ADiós).
Te dejo un beso, de esos que se recuerdan siempre.
31.8.11
Cupido es así.
Acabo de caer en la cuenta de que, en realidad, las flechas del amor las dirige el viento; uno puede no estar en su trayectoria, pero un cambio imprevisible de la dirección del viento y ya te ha tocado lo que no esperabas, o lo que es peor...te has quedado sin lo que soñabas.
12.8.11
9.8.11
...y así fue.

Tú llorarás a mares
tres negros días, ya pulverizada
por mi recuerdo, por mis ojos fijos
que te verán llorar detrás de las cortinas de tu alcoba,
sin inmutarse, como dos espinas,
porque la espina es la flor de la nada.
Y me estarás llorando sin saber por qué lloras,
sin saber quién se ha ido:
si eres tú, si soy yo, si el abismo es un beso.
Todo será de golpe
como tu llanto encima de mi cara vacía.
Correrás por las calles. Me mirarás sin verme
en la espalda de todos los varones que marchan al trabajo.
Entrarás en los cines para oírme en la sombra del murmullo. Abrirás
la mampara estridente: allí estarán las mesas esperando mi risa
tan ronca como el vaso de cerveza, servido y desolado.
(Entrada programada)
4.8.11
Postal.
Madrigal de las Altas Torres.
Castilla en verano es así... dorada... madura... intensa... caliente... interminable... sabia...
Uno desea desesperadamente que llegue la noche, con su cielo estrellado y su frescor, sólo para esperar ansioso que amanezca de nuevo y dejar que sus caminos nos sorprendan.
Besos.Uno desea desesperadamente que llegue la noche, con su cielo estrellado y su frescor, sólo para esperar ansioso que amanezca de nuevo y dejar que sus caminos nos sorprendan.
29.7.11
15.7.11
Chapado.
Las puertas nuevas, actuales, me parecen un horror, peeero, a veeeces, uno se encuentra con pequeños detalles que las hacen diferentes, personales y hasta exquisitas. Es en esta idiosincrasia de delicadas pinceladas donde encuentro la base que me permite discernir entre lo aparente y lo que es; pequeñas pistas que pasan desapercibidas, sin embargo, embelesan contando historias.
14.7.11
10.7.11
Una brizna
No existe la felicidad. A lo largo de la vida hay briznas de dicha que se deshacen como pompas de jabón. Miguel Delibes
8.7.11
Como un Taraxacum.
¿Por qué no habríamos de llegar al final de la vida de un modo más natural; crecer, deslumbrar, embejecer, y disgregarnos como cipselas viajando con el viento?
A S., a T. y a L.
6.7.11
Bla blablablabla bla bla blabla.
No tengo simpatía alguna por ningún partido político o, mejor dicho, los aborrezco a todos, porque todos me parecen igualmente limitados, falsos, pueriles, empleados en lo efímero, sin visión de conjunto y sin elevarse jamás más allá de lo útil. Gustave Flaubert
1.7.11
Empieza la temporada.
A menudo me pregunto dónde ha ido a parar el sentido común. Recuerdo que cuando iba a la playa a pasar el día, llevaba una nevera con un sistema de refrigeración de cubitos para mantener a buena temperatura el agua, el vino y la ensalada, el melón. En una bolsa de mano viajaban los tuper con la tortilla, los filetes de pechuga de pollo empanados y por supuesto el pan...
Cuando al cabo de las horas consideraba que ya estaba bien tostadita, tocaba recoger los bártulos. El hielo ya se había derretido sin embargo no tiraba el agua y utilizaba el frigoportátil como contenedor; a él volvían las botellas (estuvieran vacías o medio llenas), los recipientes sin comida y las bolsas de plástico con los desperdicios.... El cubo de la basura estaba situado debajo del fregadero de la cocina, en casa.
Con el tiempo comprendí que el sentido común es el menos común de los sentidos, entonces ¿por qué no utilizar la lógica, del latín logĭcus, y este del griego λογικός?.
Con el tiempo comprendí que el sentido común es el menos común de los sentidos, entonces ¿por qué no utilizar la lógica, del latín logĭcus, y este del griego λογικός?.
26.6.11
Déjà vu.
No confío demasiado en haberlo conseguido, cada vez veo peor. Se acabó la fiesta; la siguiente nube ha vuelto a ocultar el satélite. Arrimo el ojo y toqueteo el 300; realizo el disparo, y repito varios, para asegurarme de que inmortalizo el momento. Miro el reloj; las 23.50. Una transición nuberíl deja al descubierto un círculo incompleto.
¿Estarán jurando, también, por culpa de las nubes?... Tiene gracia que los medios aseguren que estará completamente despejado; en la playa, desde primeras horas de la tarde, los fotógrafos han acampado sus trípodes en la arena esperando lo mismo que yo en mi atalaya. Son las 21.45; después de un día con el cielo despejado, no sé qué pintan esas nubes espesas y viajeras, seguro que es por joder...
Desempolvaré el trípode, lo situaré en la terraza, y esperaré a que se produzca el evento. En el informativo de las 15 hs. han comentado que esta noche se producirá un eclipse total de luna, visible desde este país de piel de toro, un fenómeno que no se producía desde el año 2000. Hoy es 15 de Junio de 2011.
24.6.11
Siete olas.
Desde mi atalaya de plata, oteo el horizonte. No hay nada a mis pies. A lo lejos, una cortina de humo, más gris que la noche, se desliza con la brisa rumbo al sur. Imagino las hogueras, los saltos sobre sus cenizas, y el contar de las olas mientras se ruegan deseos que no se cumplirán; el que no he pedido es el que me ha tocado vivir. Los tambores compiten con el canto de las sirenas que huyen despavoridas por la avenida, saltándose los semáforos. No pienso llorar. Es una noche como otra cualquiera; sólo es el cielo que está más oscuro de lo habitual.
20.6.11
Lo que haga falta.
Uno se puede imaginar las posturas que se llega a adoptar a la hora de conseguir la foto deseada, en ocasiones excepcionales, pero cuando te conviertes en testigo, en silencioso espectador, resulta más llamativo y la mar de divertido cazar al cazador.
18.6.11
15.6.11
Una mirada, un mundo.
Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra
No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice
Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!
10.6.11
29+(29-1)-2=X(todo incluído).
Algunas veces me siento dos en uno...
Otras siento que soy un todo partido por la mitad,
con lo malo multiplicado por dos
y lo (poco) bueno al cuadrado;
una ecuación de segundo grado,
un teorema ilógico.
Hay veces (algunas pocas veces)
que disfruto de la incógnita de los números,
sin pensar en matemáticas.
Otras siento que soy un todo partido por la mitad,
con lo malo multiplicado por dos
y lo (poco) bueno al cuadrado;
una ecuación de segundo grado,
un teorema ilógico.
Hay veces (algunas pocas veces)
que disfruto de la incógnita de los números,
sin pensar en matemáticas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)